Técnica AIDA

Es un clásico en el mundo del marketing, los negocios y la comunicación, pero como todos los clásicos… no importa cuántos años pasen SIGUEN SIENDO IGUAL DE IMPORTANTES Y NECESARIOS

Así que hoy me gustaría hablar acerca de la técnica AIDA, creada en 1898 por Elías St. Elmo, una de las técnicas de comunicación más usada en todas las estrategias de comunicación comercial y de marketing.

Se basa en las fases que atraviesa un cliente hasta llegar a la decisión de compra, y nos sumerge un poco en el mar del lenguaje persuasivo.

FASES

A: Atención

Tal y como suena, consiste en llamar la atención del potencial cliente. No Es una tarea sencilla, la clave de todo está en el mensaje, en el primer impacto que tengas en el cliente, el argumento podría ser cualquiera, ofrecer una oportunidad, una ventaja, una solución a ese problema, etc.

Por ejemplo:

  • Lo que tengo que contarte posiblemente no es lo que esperas…
  • Llevo tiempo siguiendo a tu empresa y sé cómo ayudaros en un punto clave…

I: Interés

Una vez ganada la atención del cliente, debes convertir esa atención en interés, y en este punto es clave la propuesta de valor que quieras dar a conocer, por eso debes tener muy claro tus puntos fuertes, tus ventajas, y lo que te hace diferente de todos los demás.

Es tu momento para brillar y exponer lo mejor de ti, pero recuerda no debes dar falsas expectativas, asegúrate de que podrás cumplir todo aquello que prometas.

Ejemplo:

  • Con mi experiencia en este campo aumentaremos la probabilidad de éxito…
  • Con mi red de contactos te garantizo…
  • Vamos a llegar muy lejos, más de lo que esperas…
  • Aplicaremos técnicas innovadoras…

D: Deseo

En cierta forma es una técnica de cierre de venta, ya has captado la atención del cliente y tiene interés en tu producto o tu empresa, ahora debes lograr llevarlo a un estado en el que visualice la situación satisfactoria que le produciría tu producto o servicio. Aquí, debes optar por hablar de los resultados que conseguirá, puedes hacerlo apelando a emociones como la tranquilidad, el gozo o la satisfacción, o ligarlo a resultados más tangibles como el ahorro de tiempo, la practicidad, rentabilidad, etc.

Ejemplo:

  • Con este acuerdo conseguirás un rendimiento mayor, y lo notarás muy pronto…
  • Ya no tendrás que preocuparte de esto…
  • Ahorrarás tiempo para poder dedicarte a aquello donde realmente aportas valor…
  • Los resultados te darán la razón de que es la decisión más adecuada…
  • Tus clientes quedarán encantados y te lo agradecerán…

A: Acción

Es el final del embudo, ya has logrado lo que querías, el cliente ya es tuyo. ¿qué te queda por hacer?, cerrar la venta.

Ejemplo:

  • Podemos concretar ahora mismo los términos.
  • Podría empezar ahora mismo.
  • Perfecto, lo damos entonces por cerrado.
  • ¿Alguna duda antes de cerrar el acuerdo?
  • Repasamos los puntos del acuerdo y lo cerramos ahora mismo.

Y es así como termina el embudo, es una estrategia que puede no ser novedosa, pero sigue siendo muy efectiva, sobre todo si estás intentando lanzar tu marca personal.

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¡Hasta la próxima!

Publicado por mmesmeral

Consultora/Speaker Especialista en Marketing Digital

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